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CONCURSO DE AGRUPACIONES

La primera noche de nervios

La sexta y última función de preliminares tuvo la calma tensa propia de las noches de veredicto del jurado

 

La chirigota 'Ojú que penita de patio'. - F. GAITÁN

Francisco Gaitán Francisco Gaitán
31/01/2018

El día que el jurado hace su puesta en escena es uno de los momentos más esperados por todos los carnavaleros. Y aunque se tratase de su primer veredicto, el teatro Góngora siempre respira esa calma tensa durante el paso de todas las agrupaciones que componen el cartel de la última preliminar, que en este caso fueron ocho.

Chirigota 'APTC, no me des cera que me desespera'.

Abrió la función la chirigota cordobesa APTC, no me des cera que me desespera. Entre los autores de su letra se encuentra David Reyes y en la música también figura José Carrillo. Estos muñecos decidieron salir de su atril del museo de cera para “derretirse por cantarte y un bombazo al 3x4”. Su segundo pasodoble lanzó un dardo envenado para todos aquellos “falsos que “cada año traicionan la fiesta con sus tonterías”, pero que nunca “podrán consagrarse como carnavaleros”. Su popurrí contó las pericias de las estatuas de Maradona, el papa Francisco, Michael Jackson o el Chavo del 8.

La primera comparsa de la noche llegó desde Villanueva de Córdoba. En su primera participación, La obra se presentó como el creador de todo y este grupo de artesanos interpretó un primer pasodoble en el que consideraron a Córdoba como “mi madre”, mientras que el segundo criticó a “los gobernantes que nos toman por tontos y nosotros ni hablar”, recordando también a “aquellos andaluces que emigraron al norte huyendo del paro y el hambre y ahora han luchado por lo que querían, mientras que el andaluz cuelga sus banderitas en los balcones”. Cerraron su actuación con un popurrí en el que contaron todos los avances que hicieron, pero “todo sigue igual”.

Comparsa 'La obra'.

El primer tercio de la última preliminar lo completó la chirigota femenina A las ricas y maduras. Estas fruteras mostraron su frutería con las mejores galas en el Góngora. Tras un pasodoble de presentación y otro sobre la lucha diaria de muchas familias, en sus cuplés contaron la historia de su cuñado que se apuntó al partido animalista y ahora “no se toma ningún chupito porque es de anís del mono”, mientras que en el segundo cuplé se preguntaron si en verano “puedo conducir con chanclas; para evitar la multa me pongo rodilleras, coderas… y no como mi vecina Conchi, que prefiere hacerlo a pelo”. En su popurrí distinguieron la clientela de diferentes zonas de Córdoba.

Chirigota 'A las ricas y maduras'.

El ecuador de la función lo puso la comparsa sevillana El vendedor. Estos comerciantes de ilusiones y sentimientos recordaron en su primer pasodoble “lo mucho que nos costó llegar”, a pesar de que “recuerdo las veces que he soñado cantarte coplas por febrero” hasta que “el dios Momo me dijo chiquillo, saca tu disfraz y le das brillo”. Su segundo pasodoble tocó la problemática de Cataluña desde la óptica de alguien que se siente avergonzado y “no puedo ni hablar porque entonces me comporto como un tirano”, además de “haber puesto en contra a amigos, familias y hermanos”. Pero “estoy avergonzado de ser español y catalán y jamás podré renegar de mi tierra y hogar”. Su popurrí redondeó una agradable actuación.

Chirigota 'Los que tienen mucho cuento'.

La segunda mitad de la última preliminar la comenzó la chirigota de Lopera Los que tienen mucho cuento. Esta agrupación mixta presentó a numerosos personajes de Disney y Warner Bros como Rafiki, Simba, Dumbo, el pato Lucas o Dory, entre otros en una consulta médica. Con un tipo muy conseguido y colorido, esta agrupación interpretó un sensible segundo pasodoble sobre el azlhéimer. Pero en este caso, su protagonista fue el pez Dory a la que “todos queremos ayudar” ya que querían saber “dónde van todos esos recuerdos de amigos y familiares”. Pese a ello, aunque “ella se olvide de nosotros, siempre la tendremos en nuestra memoria”. Su tanda de cuplés estuvo vinculada a la clase política. El primero quiso recordar que “con tantos cabrones que hay en España la cabra se me haya olvidado”, mientras que el segundo tuvo un final crítico pues Puigdemont se presentó en el escenario, pero le pidieron que se vaya pues “ya tenemos bastante con la república de la Susana. Las simpáticas cuartetas de su popurrí redondearon una gran actuación.

La última comparsa de estas preliminares fue Los bocazas. Este grupo cordobés de nueva creación con música de Fernando Abad y letra de Luis Cobos se presentó para callar muchas bocas. Lo consiguieron con su tanda de pasodobles. En el primero reivindicaron el peso histórico del teatro Góngora en el carnaval cordobés y señaló a todos esos “niñatos” que lo han criticado, pues “lo único que tienes que hacer es cantar e implicarte y dejar de quejarte”. Su segundo fue un órdago para los comparsistas y recordaron el peso que tiene el carnaval en sus vidas. La segunda parte de su repertorio fue un recordatorio constante de la sociedad “callada” de hoy en día, pues “mientras haya fútbol y sálvame, qué más da”.

Comparsa 'Los bocazas'.

Esta función de preliminares se cerraría con dos chirigotas. Tras no poder acudir el año pasado, la chirigota de Écija Ojú que penita de patio hizo las delicias del respetable con una actuación repleta de golpes humorísticos. En su patio de colegio, estos niños con deformidades y lesiones se presentaron ante su profesor médico con el justificante médico para no hacer educación física. Sus pasodobles tuvieron mucha carga emotiva. El segundo trató la custodia compartida desde la óptica de un niño que ve cómo sus padres discuten constantemente, por eso “entre riñas y discusiones hoy vamos al parque de la manita los tres”. Su segunda parte del repertorio fue lo más destacado, con dos cuplés que hicieron reir. El primero sobre “el poder de mi madre” para curar las heridas, hasta el punto de que un día “perdí el brazo izquierdo, mi madre me junto saliva, me dijo sana, sanita y a la mañana siguiente me salió otro. En su segundo, su maestra le dio un consejo para que no se pusieran nerviosos en la pizarra: me dijo que me imaginase toda la clase en cueros, y la segunda macoca me mandaron al jefe de estudios”. Las cuartetas de su popurrí también generaron las risas del respetable.

Chirigora 'El modernito del XIII'.

La chirigota El modernito del XIII culminó la fase de preliminares. La agrupación cordobesa de Antonio Navajas presentó trovadores del siglo XIII adelantados a su tiempo, de hecho “soy el primero que me hice un tatuaje y el primero que fue a la playa con las mayas brasileñas”. Sus pasodobles siguieron el tono humorístico que le caracteriza. Así, en el primero contaron cómo eran los futbolistas de su época. “No perdemos nunca cuando jugamos en casa pues nuestro campo está en la muralla y los arqueros tiran a dar”. Su segundo trató sobre los bares de aquella época, donde “para pedirme un pollo me lo tiraban entero para cazarlo y por dos reales te ponían un botellín… pero ahora moderno es llamarlo gastrobar y te cobren cuatro euros por una caña y sin pistachos”. En su tanda de cuplés recordaron a un marinero que dio la vuelta al mundo tras una discusión con Galileo. “No vio ni a Godzilla ni al Craquen pero vio a Donald Trump que es más peligroso”. Su popurrí también tuvo golpes simpáticos para redondear un agradable repertorio y dar paso a la espera de la deliberación del jurado.

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