AP / KAMRAN JEBREILI
Ganador. Rossi celebra su victoria en el podio.

"Éste va a ser el campeonato más divertido de las últimas décadas", asegura Capirossi

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CRÓNICA PUBLICADA EN EL PERIÓDICO EL 9 DE ABRIL DEL 2006

Resurrección de Rossi

. El 'Doctor' demuestra que sigue siendo el mejor tras doblegar a Hayden en un espectacular pulso

EMILIO PÉREZ DE ROZAS
DOHA / ENVIADO ESPECIAL

Qatar, el país de los prodigios, la mansión de las mil y una noche, el desierto del que emana el mejor gas natural del mundo, la tierra donde los ricos se tunean los Mercedes, los Audi y hasta los Rolls Royce, fue ayer el escenario de un gran duelo. Los 3.291 motards o simples curiosos que se dieron cita en el circuito de Losail disfrutaron de un gran espectáculo y se enteraron de algo que sabían muy pocos: el Mundial de MotoGP será el más disputados de los últimos años, contrariamente a lo que todos se creían.

Puede que lo vuelva a ganar Valentino Rossi (Yamaha), puede que sea la mejor manera de despedirse para dar el salto a la F-1 ("mis rivales desean ansiosamente que dé ese paso", dijo el viernes), puede, pero le va a costar mucho más que los otros siete títulos conquistados. Mientras, en las otras dos categorías, hay dos tipos con mucho futuro y condiciones que parecen haber puesto pies en polvorosa. Álvaro Bautista y Jorge Lorenzo, ambos con Aprilia, ganaron con autoridad las carreras de 125cc y 250cc, respectivamente. Más o menos como hicieron en Jerez. Ellos, como el Doctor, podrían convertirse en los jefes de este circo. De momento, no hay quien les tosa.

PELEA GENERACIONAL
Se apagó el semáforo y se hizo la luz. Desaparecieron los focos y emergió el estruendo. Todos rugían como leones, aunque había en el grupito de salida un montón de cachorros, todos con las uñas afiladas. Se escapó Casey Stoner (Honda), que quería batir el récord del norteamericano Freddie Spencer y convertirse en el ganador más joven de la historia, con 20 años y 175 días, pero tendrá que esperar a Turquía donde aún estará a tiempo de romper esa marca.
En busca del canguro volador se fueron tres generaciones de rápidos pilotos. Ahí estaba el papá de todos, Loris Capirossi (Ducati, 33 años), que acabaría tercero y mantendría el liderato de la categoría reina, asegurando que "éste va a ser el campeonato más divertido de las últimas décadas". Ahí estaba, como no, sediento de triunfo, ansioso de demostrar que sigue siendo el mejor, harto de que duden de él y de la empanada que arrastra con su salto a la F-1, Valentino Rossi (Yamaha, 27 años), que, montado en la ola de viento huracanado que invadió Losail, navegó sobre la pista rociada de polvo de arena como si fuese un windsurfista en Tarifa. El tercer invitado no era otro que el joven Nicky Hayden (Honda, 24), capaz de asustar al Doctor en un par de ocasiones, hacerle dos interiores virtuosísimos y avisarle de que el ánimo le pide guerra. Y la dará.

Así arrancó una hermosa carrera, que tendría como ganador al heptacampeón, el hombre que devora los récords como si fuesen chocolatinas y que ayer, en el circuito de Doha, igualó los 54 triunfos de Michael Doohan y ahora va a la caza de los 90 de Ángel Nieto.

SETE, PEDROSA Y ELÍAS
Mientras Stoner perdía fuelle por culpa de la degradación del neumático trasero y era superado por las tres generaciones, Sete Gibernau (Ducati) se conformaba con una cómoda cuarta plaza aunque anunciaba que ya está listo "para ganar uno de estos días". Detrás de ellos, Dani Pedrosa y Toni Elías, ambos con Honda, protagonizaban una carrera magistral, digna de futuros campeones, frustrada en ambos casos por circunstancias totalmente ajenas a ellos.
Elías, octavo, no quiso contar sus problemas. Es más, los silenció. "Por servicio a la marca, porque no puedo hablar y porque he tenido un problema muy grave del que no me permiten hablar". Quien sí habló, claro, fue Pedrosa, que se sentía profundamente "decepcionado". Y lo explicó. Y se le entendió. "Todo empezó en la salida. Falló el embrague, se encabritó la moto y perdí unos segundos preciosos", relató Dani. "Luego, Toni y yo nos tropezamos con Hopkins, cuya Suzuki no cesaba de perder aceite. Y perdimos otros buenos segundos. Y, al final, me tropecé con Melandri que, pese a ir más lento que yo, me entorpeció durante cinco vueltas, con lo que perdí aún más tiempo".

El enfado de Pedrosa tenía su lógica, ya que si uno analiza el vuelta a vuelta de la carrera, en el total de 20 giros el tricampeón fue el más rápido en la mitad. "Eso no me consuela para nada. Si yo doy el 100% sobre la moto, como he hecho hoy [0por ayer] y el resultado no me satisface, no voy a conformarme con haber sido uno de los más rápidos. Sí, fui tan veloz como los mejores, pero acabé sexto".