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NOTICIA PUBLICADA EN EL PERIÓDICO EL 27 DE MARZO DEL 2006

'O rei' Pedrosa

. El tricampeón desata el delirio al acabar segundo en Jerez tras las victorias de Bautista y Lorenzo

EMILIO PÉREZ DE ROZAS
JEREZ

Jerez, sus 131.162 espectadores y los 150 millones de televidentes que vivieron el estreno del Mundial de motociclismo tardarán en olvidar este domingo. Fue una jornada inolvidable en la que la nueva generación de gladiadores españoles mostraron todo su poderío, enfrentándose a los leones más fieros y sometiéndolos a su antojo. Desde ayer, el mundo sabe que la armada invencible cabalga de nuevo. A la majestuosa victoria de Álvaro Bautista (Aprilia), que ayer logró, por fin, su primer triunfo mundialista arrasando desde el primer instante en la carrera de 125cc, y la fría y calculadora demostración de Jorge Lorenzo (Aprilia) en dos y medio, se añadió una de las siete maravillas del mundo: el debut arrollador de Dani Pedrosa en MotoGP, la cilindrada sagrada del motociclismo, aquella a la que sólo tienen acceso los grandes y que acaban convirtiendo en auténticos dioses a sus vencedores. Lo que ayer hizo el discípulo de Alberto Puig, concluir en segunda posición el gran premio de su debut en la categoría reina sólo está al alcance de los escogidos, de aquellos pilotos que convierten en cosquilleo en sueños y hacen realidad la imaginación colectiva.

LOS NUEVOS CANDIDATOS

Jerez sirvió de escenario para presentar a los auténticos candidatos de la nueva temporada. Los hubo con más suerte que otros, pero todos demostraron estar preparados para aparecer durante los próximos 16 fines de semana de carrera como las grandes estrellas de un espectáculo renovado, que bajo un sol de justicia y en un ambiente festivo, sólo teñido por las nueve muertes del fin de semana en las carreteras andaluzas, cautivará durante los próximos meses a millones de aficionados.

La fiesta se abrió con los pequeños y el pastel se lo comió enterito Álvaro Bautista, una muchacho de 21 años, que llevaba demasiado tiempo flirteando con la victoria sin conquistarla. Bautista, el nuevo protegido de Jorge Martínez Aspar, se fue nada más apagarse el semáforo verde y ya nadie pudo con él. Todo ello sucedió el día que Derbi renació de sus cenizas con el checo Lukas Pesek como nueva bala roja y en la jornada que Julito Simon, Héctor Faubel y Sergio Gadea formaron un trenecito que, dentro de unos días, se subirá al podio.

Satisfechos con el aperitivo, los comensales de Jerez se anudaron la servilleta al cuello para saborear otro plato. El chef de turno no les decepcionaría. Jorge Lorenzo (Aprilia), que asegura ser mejor que Dani Pedrosa, dominó a placer la prueba de dos y medio en la que un portentoso Héctor Barberá (Aprilia) se peleó por el tercer escalón del podio a brazo partido, dañado, pues su pulgar derecho quedó muy dolorido en su caída del sábado, con Andrea Dovizioso que, al final, acabó desplazándolo de la pista. "Cosas de las carreras", dijo el valenciano, que no tardará en devolverle la jugada.

Cuando aún les quedaba el cava por descorchar y la cestita repleta de pan para mojar en la mejor de las salsas, apareció en la pista O rei Dani Pedrosa, el nuevo Ferran Adrià de las motos, el chico capaz de idear trayectorias imposibles y convertir en dulces gatitos las máquinas que escupen 250 caballos de potencia. Porque fue Dani quien, sin ganar, admiró al mundo.

Pedrosa estuvo a punto de convertirse, tras Jarno Saarinen (Francia-73) y Max Biaggi (Suzuka-98), en el tercer piloto que consigue la victoria en su debut en la categoría reina. Pedrosa, secundado por un portentoso Toni Elías --que en la última curva mereció ganarse el bronce, pues arrebató durante unos segundos la tercera plaza a Nick Hayden, saliendo demasiado abierto en su trazada--, terminó segundo en una carrera dominada de principio a fin por el veterano italiano Loris Capirossi (Ducati). "Cuando me he girado y he visto que el que me seguía era Dani, he pensado: '¡caray con el niño!'", reconoció Capirex, 14 años más viejo que Pedrosa.