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NOTICIA PUBLICADA EN EL PERIÓDICO EL 17 DE JULIO DEL 2006

Italia, de la mano de Rossi, vuelve
a triunfar en Alemania

. Victoria del 'Doctor' y excelente carrera de Pedrosa, que terminó cuarto

EMILIO PÉREZ DE ROZAS
SACHSENRING / Enviado Especial

Cambiaron podios por victorias, lideratos por triunfos arriesgados. Acostumbrados a ganar e, incluso, a conseguir triples, como ocurrió hace pocos días en Donington, donde triunfaron Álvaro Bautista, Jorge Lorenzo y Dani Pedrosa, puede que lo de ayer, en un repleto circuito de Sachsenring, con 93.748 espectadores, les supiera a poco. Pero lo cierto es que Alemania, donde la escuadras azzurri volvieron a campeonar, con un Valentino Rossi impresionante, deja un buen sabor de boca entre los pilotos españoles.

TRES TRIUNFOS SOBRE LA LÍNEA
Las categorías de 125cc y 250cc se van hoy de vacaciones (volverán en Brno, el próximo 20 de agosto) con dos sólidos líderes: Bautista (Aprilia), que ya tiene 64 puntos de ventaja sobre el finlandés Mika Kallio (KTM), y Lorenzo (Aprilia), que ayer se encaramó al liderato del campeonato con dos puntos más que el italiano Andrea Dovizioso (Honda). Y, en MotoGP, Dani Pedrosa (Honda), que acabó cuarto ayer, demostró encontrarse entre el ramillete de candidatos al título.
Sachsenring fue escenario de tres de las mejores carreras disputadas este año.

Por vez primera en mucho tiempo, tal vez por vez primera en la historia, las tres carreras se decidieron por décimas de segundo, es decir, justo sobre la misma línea de meta. O casi. El italiano Mattia Pasini (Aprilia) derrotó a su compañero de equipo, Álvaro Bautista ("nos hemos dado codazos, toques y casi cabezazos en ese esprint final", dijo el de Talavera de la Reina), por solo 0.010 segundos; el japonés Yuki Takahashi (Honda) se impuso al sanmarinense Alex de Angelis (Aprilia), que sigue sin ganar tras 107 grandes premios, por 0.058 segundos; y el Doctor venció a Marco Melandri (Honda) por 0.145 segundos.

El estrecho, corto, bacheado, resbaladizo y retorcido trazado de Sachsenring impidió que se escapara ningún favorito. No solo eso, calentó tanto el ambiente y los ánimos que, incluso, también por vez primera, hubo auténticos cuerpo a cuerpo entre compañeros de equipo. Pasini por poco acaba a golpes con el sueño mundialista de Bautista; Héctor Barberá le amargó el inicio de la carrera de dos y medio a Lorenzo hasta que el jefe de ambos, Dani Amatriain, puso paz desde el muro; y Pedrosa dejó las marcas de sus ruedas en el mono de Hayden, que no vio como el catalán se le colaba por el interior de una curva de derechas y por poco acaban los dos en la tierra.

PASIÓN DESENFRENADA
Ese calor, esa pasión, esa necesidad de empezar a clarificar los distintos campeonatos ha hecho que unos fueran a por la victoria y otros a por el título. Lorenzo, por ejemplo, se desinteresó enseguida de la pelea por la victoria en 250cc. Fue un Giorgio maduro, crecido, desconocido. El mallorquín ha aprendido de sus errores y ayer, más que nunca, tenía suficiente con tener a sus espaldas a Dovizioso, al que a partir de ahora se limitará a marcar para conquistar un título que está en sus manos. El final electrizante de dos y medio fue protagonizado por Takahashi, que en el último esprint logró para Honda la victoria número 200 en la categoría del cuarto de litro, derrotando a un impotente De Angelis.

Bautista, sin embargo, decidió arriesgar. "Lo hice porque me sentía fuerte y sabía que podía ganar a Pasini". Lo hizo, quién sabe, para marcar el terreno en el seno del team Aspar que, al final, quiera o no, deberá imponer órdenes de equipo pues ayer, en la última curva de Sachsenring, el hippy Pasini pudo enviar al hospital al gran favorito del Mundial de 125cc.

FINAL APOTEÓSICO
Nicky Hayden, el líder de MotoGP, también corrió con la calculadora en la mano. No así Rossi, al que solo le servía la victoria para arañar puntos al piloto norteamericano. Entre Hayden y Rossi se metieron los otros dos top 4, Marco Melandri y Dani Pedrosa, el mejor el viernes y el sábado, y el más apurado el domingo. Rossi llegó desde atrás (finalmente salió desde la 10ª posición porque el australiano Casey Stoner volvió a herirse por la mañana) y, en cinco vueltas, estaba ya con los de cabeza.

En cuanto Rossi (Yamaha), que luchó solo contra cuatro Honda, se convirtió en líder de la carrera, dio la sensación de que los otros tres campeones deberían de repartirse los restantes dos escalones del podio. Todo lo decidió Melandri, en un magistral pero arriesgado adelantamiento a Pedrosa, al que desplazó fuera de la curva, ocasión que aprovechó Hayden para colarse y superar al tricampeón catalán. Consolidado Rossi, Melandri intentó el más difícil todavía en la última curva, pero el Doctor le tapó el hueco, con la determinación y contundencia que le faltó --¿recuerdan?-- a Sete en Jerez.

HAYDEN SIGUE LÍDER
Hayden, tercero, se sentía feliz con el bronce, el liderato y su papel de hormiguita trabajadora. Pedrosa, cuarto, asistió, en vivo y en directo, a un palmo del asfalto y a medio metro del heptacampeón, a una nueva lección de cómo se corre en grupo, lo que él más odia. Al final será verdad eso de que este año lo dedica a aprender; el próximo, le tocará a él ser el maestro. Ya verán.