LA RECOMENDACIÓN
"Yo tengo la teoría de que el sexo es muy sano y sólo daña a los que no lo practican"

EMILIO PÉREZ DE ROZAS
Pareja feliz. Loris Capirossi, a la izquierda, junto a su esposa Ingrid, en el taller de Ducati, en el circuito de Losail.

LA COMPARACIÓN
"El piloto es más importante que la moto. Él va a 350km/h y transmite sus sensaciones"

EL PILOTAJE
"Lo importante es la cabeza. El corazoón lo utilizo cuando las cosas no funcionan"

PUBLICIDAD

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

ENTREVISTA PUBLICADA EN EL PERIÓDICO EL 10 DE ABRIL DEL 2006

Loris CAPIROSSI: "Hago el amor la noche antes de la carrera y me va de maravilla"

EMILIO PÉREZ DE ROZAS
DOHA / ENVIADO ESPECIAL

Loris Capirossi, ganador en Jerez y tercero en Doha, lidera el Mundial de MotoGP. Capirex tiene 33 años, pero atesora alma de veinteañero. Y lo demuestra. Tricampeón del mundo, ganador de 26 grandes premios y un auténtico mito en Ducati, Capirossi espera que éste sea su gran año.

--Se habla mucho de tecnología, telemetría, evolución, ¿pero cuánta culpa tiene el piloto del éxito?
--El piloto es parte esencial del desarrollo de la moto, y eso lo saben muy bien las marcas. Porque es él, y no el ingeniero, quien suministra las informaciones claves, ya que es él quien va a 350 kilómetros por hora sobre la moto, quien toma las curvas a 250 km/h y el único que puede transmitir las sensaciones que siente a esas velocidades.

--Para ganar, ¿qué es más importante, la cabeza o el corazón?
--La cabeza lo es todo. Cuando un piloto la tiene en su sitio, todo sale bien. Yo el corazón lo utilizo cuando las cosas no funcionan. Aunque, tal vez, para pilotar esta Ducati sí haga falta algo más de corazón que con cualquier otra moto. Talento también, claro.

--¿Cómo se le explica a un apasionado motard que uno se juega la vida para ganar?
--No creo que sea tan dramático. Ninguno de nosotros piensa en caerse y, mucho menos, en hacerse daño cuando corre. Si lo hiciésemos, no podríamos salir a la pista. Todo lo contrario, tenemos la sensación de tenerlo todo controlado.

--El otro día, cuando se vio rodeado de los jóvenes valores del 2006, usted dijo que su corazón tenía la misma edad que ellos y todo el mundo se lo creyó.
--Porque saben que es cierto. Hay algo que no puedo ocultar: me divierto mucho sobre la moto. Pilotar al límite es mi pasión. Me lo paso bomba cuando freno, cuando derrapo, cuando me sube la adrenalina. Luego, me voy a casa y estoy satisfecho de lo realizado.

--Pero habrá algún secreto...
--Simplemente que puedo ganar, que quiero ganar, que gano.

--¿Es verdad que practica sexo antes de una carrera?
--Sí, y no veo por qué no hacerlo. Me va de maravilla, incluso la noche antes de la carrera. Algunos dicen que, si uno es deportista y lo hace la noche antes de competir, baja su rendimiento. ¡Mentira! El sexo sólo daña a los que no lo practican.

--Usted siempre ha dicho que su otra pareja es la moto.
--Seamos sensatos, yo lo que digo es que amo profundamente, profundamente a mi moto, hablo con ella, trato de ayudarla.

--¿Le ha pedido alguna vez su mujer que lo deje?
--Nunca. Es más, me ha dicho que jamás me lo pedirá. Ella siempre me ha apoyado y, si yo quiero correr 20 años más, ella me respaldará, seguro. Pero mi objetivo tampoco es estar tanto tiempo corriendo.

--¿Por qué el número 65?
--Porque fue el número con el que conseguí mi primera victoria en el Mundial de 125cc. Fue en el maravilloso circuito de Donington-90, en Inglaterra, y yo sólo tenía 15 años.

--¿De donde surgió el apodo generalizado de Capirex?
--Una vez me fui a Estados unidos, a casa de Wayne Rainey, y su hijo se llama Rex. Él me llamaba "¡Capi, Capi!" y al final, entre Capi y Rex, que en latín quiere decir rey, me quedé con ese apodo.

--¿Alguna vez ha sentido miedo antes de subirse a una moto?
--No, ya le he dicho que ninguno de nosotros tiene miedo. Tensión, sí, tremenda. Responsabilidad, toda. Pero miedo no, ni hablar. La experiencia, afortunadamente, nos ayuda a controlar todo eso.

--¿Por qué se arrodilla en el podio cuando gana?
--Me arrodillo porque soy muy creyente y porque quiero dar gracias a Dios de lo feliz que soy. Es un acto de agradecimiento.

--¿Con qué sueña fuera de la pista?
--No sueño demasiado. Yo, afortunadamente, tengo una vida estupenda fuera de las carreras, cosa que, puedo asegurarle, no pueden decir todos los pilotos, a los que les es imposible construirse una vida fuera de los circuitos. Yo vuelvo a casa con mi mujer y sueño con tener hijos. Mi próximo objetivo es ese: tener hijos.

--Siempre se ha hablado de Valentino Rossi y Max Biaggi, pero poco de Loris Capirossi. ¿Por qué?
--Mejor, yo sólo quiero ser protagonista en la pista. Nunca me ha gustado generar polémica. Mi objetivo es solamente correr en moto; el resto no me interesa.

--Pero, sin embargo, a usted se le considera el piloto más simpático del paddock.
--Mire, le diré una cosa: yo soy de los que piensa que cuesta mucho más ser antipático, arisco, que gentil y simpático, mucho más. Yo respeto a todo el mundo y lo único que hago es devolverle al motociclismo una milésima parte de lo que el motociclismo me ha dado, y creo que eso sólo puedo hacerlo siendo gentil y ofreciéndome a todo el mundo.

--¿Qué significa Ducati para usted?
--La decisión más importante de mi carrera y de la que no me arrepiento ni un ápice, pues fue un acierto.

--¿Y qué es Ducati para el mundo de la moto?
--Un mito. Una marca histórica. Ducati tiene seguidores que no tiene ninguna otra marca. Y yo me he convertido, afortunadamente, en la bandera de todos esos tifosi.

--¿Cómo se lleva lo de tener que compartir su carrera deportiva con un mito como Rossi?
--Valentino es un gran campeón, pero tiene dos brazos y dos piernas como yo. No es diferente. A mí me gusta batirme con él, me estimula.

--¿Se imagina su vida sin motos?
--Me cuesta imaginármela porque llevo montado en la moto desde los cuatro años. No lo sé. Podría haber sido comerciante, vendedor, porque creo que tengo la habilidad de convencer a la gente, de convertir en oro todo lo que toco. Pero, bueno, ya está bien así, ¿no?

--¿Por quién o por qué dejaría las motos?
--Por alguien que me importase y me necesitase a su lado durante las 24 horas del día.

--¿Su virtud sobre la moto?
--Yo diría que mi coraje.

--¿Su defecto?
--Que me ofendo con facilidad.

--¿Qué opina de los jóvenes pilotos de MotoGP?
--Que, como dijo Vale, tienen muchas ganas, muy buenas manos, coraje y saben lo que quieren. Y que, además, gozan de algo que no tienen muchos veteranos: tienen la cabeza limpia de líos, sin malos recuerdos, sin complejos ni frustraciones, y eso les convierte en unos rivales muy peligrosos y rápidos.

--¿Quién le gusta más?
--Dani Pedrosa, por supuesto. Es muy bueno, se ha adaptado rápidamente a la categoría, sabe lo que quiere y, si mantiene la estrategia y el sistema de trabajo que le ha aupado a lo más alto, pronto, muy pronto, puede ser un piloto ganador. También me gusta Casey Stoner, y Toni Elías, que parece haber recuperado el tiempo perdido. Pero Dani ha demostrado en el pasado, con sus tres títulos, ser todo un campeón, cosa que no consiguieron ellos.