"En dos días, la Federación ha conseguido repartir
todo el material entre
los 6 pueblos que
teníamos asignados"
EFE
Un superviviente del terremoto pasa en bicicleta delante de un graffiti que dice
'Ayúdame' en la pared de una casa dañada en el distrito de Bantul.
"Me ha impresionado mucho el proyecto de la Cruz Roja de Reunión de Lazos Familiares"
AP
Dos niños reciben clases debajo de una lona, en el exterior de su escuela dañada por el terremoto, en Palbapang.
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DIARIO DEL SEÍSMO | 5 DE JUNIO
La labor de la Cruz Roja y los voluntarios
• La distribución del material de ayuda por los distintos pueblos va muy rápida
MIGUEL URQUÍA
BANTUL
Este fin de semana hemos avanzado mucho en la distribución del material de ayuda. Por suerte, el malentendido del que os hablaba el viernes, ha quedado totalmente solucionado y no ha sido más que una pura cuestión burocrática de la organización interna de la Cruz Roja. En concreto, lo que sucedió es que cualquier distribución de material debe ir coordinada por la Federación Internacional de la Cruz Roja, un organismo que gestiona la ayuda en caso de catástrofes.
En dos días, la Federación ha conseguido repartir todo el material entre los 6 pueblos que teníamos asignados y también ha abastecido a unos cuantos más, así que, aunque hubo un retraso de un día en la distribución, después ha sido muchísimo mejor porque ellos han podido hacerlo mucho más rápido que nuestro pequeño grupo de voluntarios.
Gracias a que nos han descargado de este trabajo hemos podido concentrarnos en las tareas de Agua y Saneamiento y ya tenemos lista una nueva planta de producción de agua especializada, llamamos así a esta agua porque está mucho más purificada y es la más idónea para los hospitales. También hemos localizado dos clínicas más, en las que también colabora la Cruz Roja japonesa, a las que podremos suministrar agua y construir letrinas. Hemos añadido a la lista de actividades a dos campamentos de refugiados que están en la zona y carecen de letrinas y agua potable.
Desescombro de casas
Este lunes, hemos empezado a profundizar en un proyecto que queremos iniciar en breve: ayudar a desescombrar las casas de los vecinos. Les suministraremos los materiales básicos y los instrumentos para poder empezar a sacar los escombros, recuperar lo que quede de valor y iniciar la reconstrucción. Hemos empezado por Panjanrejo y ya hemos contactado con el jefe del pueblo para empezar a hacer listas de vecinos que necesiten ayuda con sus casas. Este proyecto lo lleva directamente Sela, una nueva voluntaria que nos llega de la mano de Paloma.
Aunque creo que ya os he hablado de Paloma, me gustaría explicar la magnífica labor humanitaria que tanto ella como su marido Toni están realizando en el país. Este matrimonio hace 20 años que viven en Yogyakarta y regentan una empresa en la ciudad que pone en contacto a pequeños artesanos indonesios con empresarios españoles interesados en este tipo de productos. Desde que hemos llegado, tanto Paloma como Toni se han portado maravillosamente con nosotros ayudándonos en mil tareas.
Tras la catástrofe, el matrimonio ha tenido que suspender su actividad comercial (el seísmo ha afectado de lleno a los pequeños artesanos con los que trabajan) pero ha decidido quedarse con sus empleados indonesios. La idea es que les continúan pagando el sueldo pero ellos trabajan como voluntarios mientras la zona les necesite. Sela es una de las empleadas de Paloma y Toni, que nos ayudará estos días ya que conoce la zona y domina el inglés, el español y el indonesio.
Los desplazamientos por la zona
En una de las clínicas que hemos visitado esta mañana, nos han contado que uno de los problemas de la población es la dificultad para llegar a los hospitales que se han montado. La mayoría de los afectados son muy mayores y para ellos es muy difícil recorrer largas distancias para buscar ayuda. Mientras los miembros de la Cruz Roja japonesa nos comentaban el hecho, hemos visto aparecer entre los campos de arroz verdes, a unos muchachos cargando a una anciana sobre una silla hecha de cañas de bambú. Me ha impactado la imagen, la fragilidad de la mujer y la belleza del paisaje. Hemos decidido intentar buscar algún tipo de vehículo para poder ayudar a hacer estos transportes.
También me ha impresionado mucho otro tipo de labor que realiza la Cruz Roja en este país y es el proyecto de Reunión de Lazos Familiares. Los voluntarios publican listas en los distintos pueblos con fotografías para que los familiares identifiquen a sus parientes y también a los muertos. Viendo estas imágenes, leyendo sus nombres y reconociendo su procedencia me he sentido muy conmovido. He visto, por primera vez, a los 6.000 muertos por la catástrofe con sus caras, con sus familias que los buscan y con el drama que todo esto conlleva y he sido muy consciente del alcance de la tragedia.
Cada día me gusta más escribir este diario porque puedo poner en orden los sucesos del día, recapitular, darme cuenta de lo que vamos avanzando y porque os lo puedo transmitir. Gracias por vuestra atención.
