REUTERS / TONY GENTILE
Celebración. Michael Schumacher salta de alegría en el podio de Imola, mientras Alonso y Montoya aplauden.
"Ya vimos el año pasado que es imposible adelantar sin un error", dijo 'Schumi'
AFP / DAMIEN MEYER 
Duelo. Schumacher, en primer término, seguido por Alonso, en Imola.
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CRÓNICA PUBLICADA EL DÍA 24 DE ABRIL DEL 2006
Schumacher resucita
. Alonso, segundo, no puede con el alemán tras otro duelo primoroso en Imola un año después
MIGUEL MARTÍNEZ
Enviado especial / IMOLA
Ojo por ojo. Así devolvió Michael Schumacher a Fernando Alonso la derrota en la primera carrera del año en Bahrain. Diente por diente. El Kaiser tenía una espina clavada con el asturiano en Imola desde la temporada pasada. Y, como en la carrera del 2005, los dos cracks se batieron en 28 vueltas primorosas sin un solo error, coche con coche, talento contra talento. Si hace un año el asturiano tapó con picardía todos los huecos mientras pilotaba un monoplaza más lento, el heptacampeón solventó ayer con maestría las deficiencias del segundo juego de neumáticos y desde el box de Ferrari supieron reaccionar bien a una improvisada estrategia de Renault.
El duelo de campeones sobre el estrecho --sólo 12 metros-- circuito de Imola --"ha sido grande, muy grande", definió Schumi-- oscureció todo lo demás, como el podio de Juan Pablo Montoya, el cuarto puesto de Felipe Massa o la quinta plaza de Kimi Raikkonen. Todos desempeñaron un papel secundario porque la atención gravitaba ya antes de la salida sobre la primera y la quinta posición de la parrilla. Desde esa quinta arrancó Alonso pero, como ya temía el ovetense, sus compañeros de viaje y la complicación de la remozada curva de Tamburello no le permitirían un adelantamiento en masa como en anteriores carreras. Superó a Rubens Barrichello, eso sí, después de que el brasileño y Felipe Massa cerraran casi todos los huecos antes del primer viraje.
OTRA BUENA SALIDA
Del peligro de la primera vuelta en Imola fue víctima Christian Albers, empujado por el inefable Yuji Ide en la curva Villeneuve. El coche de seguridad entró en la pista para despejar los restos del Midland del piloto belga y, cuando se retiró, Alonso puso tierra de por medio con Barrichello y se fue tras la estela de Felipe Masa y Jenson Button. Los tres rodaban en tiempos similares, tres décimas más lentos que Michael Schumacher en la cabeza; los tres primeros, con menos carga de combustible que el ovetense.
Button, con estrategia a tres paradas, fue el primero en parar a repostar y Alonso se pegó al alerón trasero de Felipe Massa cuando el brasileño se dirigió a boxes por primera vez. Schumacher lo hizo en la vuelta siguiente, con 10 segundos de ventaja sobre el asturiano, que se detuvo cuatro giros después (24) y regresó ya segundo, a 11 segundos del heptacampeón alemán.
NEUMÁTICOS DEFICIENTES
Imola enmudeció cuando Alonso comenzó a recortar ventaja sobre el heptacampeón, casi un segundo por vuelta ,y todavía restaba más de media carrera. El segundo juego de gomas estaba dando problemas a Schumi. "No sabemos exactamente qué pasó. Se acumulaba mucha grava en las ruedas", explicó el alemán. En sólo 10 giros, Alonso había limado los 11 segundos de diferencia y ya estaba pegado al alerón trasero del Ferrari. Restaba casi media carrera para intentar el adelantamiento ante el heptacampeón en un circuito imposible. "Era más rápido. Michael tenía problemas, y lo intenté en varias ocasiones. Tenía que presionarle, pero sólo un error suyo podía permitirme adelantar. Sinceramente, tenía pocas esperanzas de que lo cometiera, pero era lo que tenía que hacer", explicó Alonso.
El asturiano lo intentó mientras el alemán doblaba a Vitanttonio Liuzzi. Se aventuró de nuevo en la curva Tossa, pero no encontró ni el más pequeño resquicio para meter el morro y poder emparejarse al Ferrari. "Fue un momento muy complicado", desveló Schumi. "Pero sabíamos que, como se vio el año pasado, aquí es casi imposible adelantar si no es por un error. Hay que tener muy claros los puntos críticos del trazado, estudiar a tu rival e impedir que pueda superarte".
Schumacher utilizó la misma argucia que Alonso un año antes: reducir aún más la marcha antes de los puntos críticos donde podía ser adelantado, para acelerar antes. Alemán y asturiano rodaban dos segundos más lentos, en 1.27, tan despacio que Liuzzi, que había sido doblado unos giros antes, no dejaba la estela de los campeones.
ESTRATEGIA
Taponado como estaba, Renault decidió adelantar su repostaje --"fue una decisión del equipo, pero yo estoy de acuerdo", matizó Alonso. Pero Ferrari reaccionó rápido y mandó entrar a Schumacher a continuación. El resultado es que el alemán regresó a pista por delante, pero esta vez con un juego de neumáticos más eficiente, lo que hizo más improbable aún el adelantamiento de Fernando. "Lo seguí intentado hasta que a falta de cinco vueltas casi me salgo, así que pensé en los ocho puntos que tenía y en la ventaja que cobraba en el Mundial", razonó el ovetense, que no se fue por poco a la arena en la curva Villeneuve y en la bajada de Rivazza.
Mientras Imola agitaba las banderas rojas e invadía la pista para celebrar el triunfo de Ferrari, Alonso subía al podio colaborando en la fiesta. "Siempre dije que los dos grandes rivales al título son Kimi y Michael. Lo importante es que unas veces peleamos contra Ferrari y otras contra McLaren, y así aumentamos la ventaja. Llevamos dos triunfos y dos segundos en cuatro carreras. Firmo esto siempre", concluyó el asturiano.
Descartados para luchar por el título han quedado ya los Honda. Barrichello acabó hundido en el 10° lugar, mientras que Button finalizó 7° tras arrancar la manguera en un repostaje por un error del mecánico que maneja la piruleta de órdenes.
