INMENSA FORTUNA
Tras 16 años en la F-1, Schumacher se jubila con 600 millones de euros


El duelo. Schumacher, entre Alonso y Fisichella, ayer.

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NOTICIA PUBLICADA EL DÍA 23 DE OCTUBRE DEL 2005

Relevo generacional

• La grandeza y veteranía de Schumacher otorgan aún más mérito y valor a las conquistas de Alonso
• El asturiano, el 'recordman' más precoz, es también el bicampeón más joven

EMILIO PÉREZ DE ROZAS
BARCELONA

Lo dijo Adrián Campos, el hombre que estaba junto a Fernando Alonso el día que el bicampeón se subió, por vez primera, a un F-1, un modesto Minardi. "Éste será el que jubile a Michael Schumacher". El mundo se sonrió. Seis años después, Schumi se jubila (porque quiere, porque Ferrari le ha fichado a Kimi Raikkonen para hacerle sombra) con dos títulos menos, dos cetros que, de no haber sido por el joven piloto asturiano, que anoche también se convirtió en el bicampeón más joven de la historia, estarían en las vitrinas de una de las mansiones del heptacampeón alemán, ya que solo Alonso ha podido frenar, derrotar, doblegar y hasta humillar al mejor volante de la historia de la F-1.

El bicampeón más precoz

La grandeza y categoría de Alonso, a quien le quedan todavía una docena de años para igualar la edad de Schumacher, se demuestra no solo con la acumulación de récords de precocidad (nunca nadie a su edad ganó tanto), sino por la altura del heptacampeón al que derrota.
Alonso se proclamó anoche bicampeón del mundo con 25 años, 2 meses y 23 días. Ya fue el campeón más joven. Ahora es el bi más precoz. El brasileño Emerson Fittipaldi, el campeón más joven hasta que aterrizó Alonso, tenía 25 años 8 meses y 29 días cuando conquistó el primero de sus dos títulos.
Alonso, que ya ha superado en victorias (15) a campeonísimos de la talla de Graham Hill, Jack Brabham o el propio Fitti, admira a Anthony Hopkins hasta el extremo de ponerle de nombre Hannibal al chihuahua que le regalaron hace unos años. Ese instinto depredador, que no le impedirá dejar la F-1 dentro de unos años ("no pienso estar tanto tiempo como Michael", dijo hace ya muchos meses), fue el que le desaconsejó anoche practicar el catenaccio que le había propuesto Flavio Briatore.

Regalo a Renault

Y es que, gracias a ese ímpetu, Renault renovó anoche el cetro de constructores, pues su compañero Giancarlo Fisichella volvió a fallar en el momento más inoportuno. De ahí que, tras el triplete logrado por Alonso en Silverstone (pole, vuelta rápida y victoria) y después de que Briatore se vanagloriase de poseer
el mejor coche, el asturiano musitara: "Veremos si en el 2007, sin mí, sigue siendo un coche ganador".
Ya solo hay ocho pilotos con más títulos que Alonso: Schumacher (7), Juan Manuel Fangio (5), Alain Prost (4), Jack Brabham (3), Jackie Stewart (3), Niki Lauda (3), Nelson Piquet (3) y Ayrton Senna (3). Fue precisamente Stewart quien aseguró que "solo Alonso" podía ensombrecer a Michael. Eso sí, el escocés volador añadió: "Schumacher aún tiene mucho que enseñar a esos niños".
Puede que leyendo esos comentarios, Schumacher, que se jubila con 600 millones de euros (casi 100.000 millones de pesetas) y con 30 millones de euros (5.000 millones) en contratos para el 2007, sintiese la necesidad de comentar que no se consideraba un piloto "de otra generación" que Alonso o Raikkonen: "Aunque mi pasaporte diga que tengo cierta edad, en la pista me siento tan joven como ellos".
Es evidente que Schumacher mintió cuando dijo que abandonaría las carreras cuando dejara de divertirse. Viéndole pilotar en Sao Paulo, puede afirmarse que, de quedarse, seguiría siendo el rival más serio de Alonso. Se va porque Ferrari no le ha dejado escoger a su compañero de filas. Y como la única competencia que admite es fuera de su box, el Kaiser decidió colgar el mono y temer lo que teme todo el mundo, que Kimi Raikkonen, a quien anoche superó con contundencia, sea incapaz de mantener a la
scuderia en lo más alto del podio. El adiós de Schumi provocará, dicen, la caída de otras fichas en Maranello. Jean Todt, Ross Brawn, que ha pedido un año sabático, y Rory Byrne llegaron de la mano de Schumi, y los cuatro se conjuraron para irse juntos.
Alonso ha vertido con cuentagotas sus elogios sobre Schumacher. Es más, cuando el alemán anunció su retirada en Monza, se limitó a reconocer que la F-1 perdía a un gran campeón, pero que el deporte salía ganado. Alonso sabe que en McLaren le espera un durísimo trabajo. Este es el primer Mundial en los últimos 10 años en el que la escudería liderada por Ron Dennis cierra la temporada sin lograr ni una sola victoria.
Por eso, McLaren ha fichado al bicampeón español y le ha arrebatado el patrocinador principal (Vodafone) a Ferrari.