DEBATE EN LA EUROCÁMARA

La UE pide «voluntad política» para dialogar

La Comisión insiste en que la violencia no es la respuesta

Frans Timmermans.

S. MARTÍNEZ

La única forma de avanzar es con diálogo. No hay duda de que España es un país donde se respeta el Estado de derecho, donde las instituciones son independientes y donde no hay impedimentos para que el diálogo empiece inmediatamente. Lo único que se necesita es voluntad política». El vicepresidente de la Comisión Europea, Frans Timmermans, llamó a Madrid y Barcelona a dejar de lado sus diferencias y tender puentes. Fue durante el debate monográfico sobre Cataluña celebrado en la Eurocámara, en el que participaron solo los líderes de los grupos políticos. Poco más de una hora en la que Timmermans se centró en la legalidad, reiterando que el Gobierno de la Generalitat no respetó la ley cuando convocó el referéndum del 1-O. «Se puede estar en contra de las leyes, intentar cambiarlas pero no se las puede ignorar». Recordó que «la violencia no resuelve nada en política» y que «nunca es una solución o la respuesta», aunque subrayó que «todos los gobiernos tienen la obligación de sostener el Estado de derecho», lo que a veces «requiere el uso proporcionado de la violencia».

Timmermans ignoró igualmente los llamamientos a la mediación. «Se trata de un asunto interno» y «son los 46 millones de españoles quienes deben buscar la solución». Todos los grupos políticos cerraron filas en torno a la vía del diálogo. «No encontraremos la solución aquí en el Parlamento. Este conflicto solo lo pueden resolver los españoles», insistió el líder del Partido Popular Europeo (PPE), Manfred Weber.

Mucho más crítico fue el jefe de filas de los socialistas, Gianni Pitella, quien lamentó la violencia durante el referéndum. «Puede haber divergencia de opiniones, pero ningún demócrata puede alegrarse de las imágenes del domingo pasado con las cargas policiales. Cuando la policía actúa de manera desproporcionada estamos siempre ante un fracaso de la política», alertó. El liberal Guy Verhofstadt, por su parte, instó al Govern a no declarar la independencia de forma unilateral basándose en «un referéndum defectuoso» porque causará «una fractura fatal en su sociedad, que va a ser imposible curar». Mientras, tanto la Izquierda Europea como los Verdes pusieron el acento en las medidas represivas del Gobierno el domingo.

El intento de limitar a una hora el debate sobre Cataluña en el que los únicos protagonistas fueran unos pocos eurodiputados extranjeros, no gustó en las filas de Podemos, Izquierda Unida, ERC y el PNV.

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