EL DESAFÍO SOBERANISTA

Pedro Sánchez llama al PSOE a cerrar filas sobre el conflicto catalán

El líder socialista reunirá la semana que viene a los barones

Pedro Sánchez.

JUAN RUIZ SIERRA

Pedro Sánchez y José Luis Ábalos enviaron ayer tres avisos. Iban dirigidos a los miembros de órganos distintos (ejecutiva, comité federal del PSOE y consejo de política federal, que reúne a todos los barones), pero contenían el mismo mensaje. El líder del partido y el secretario de organización anunciaban que «debido a las excepcionales circunstancias», los tres organismos se iban a reunir de forma «inminente», pero aún no podían concretar fecha, a la espera de lo que ocurra en Barcelona, donde el Parlamento catalán tiene previsto celebrar el lunes un pleno, suspendido por el Tribunal Constitucional, en el que podría aprobar la declaración unilateral de independencia (DUI). Las cartas son un síntoma tanto de la importancia que los socialistas otorgan a la crisis territorial como de su necesidad de articular un mensaje único.

El cierre de filas sobre Cataluña ha sido hasta ahora imposible en el PSOE. Las diferencias de criterio sobre apoyar más o menos al Gobierno del PP y la conveniencia o no de insistir en el diálogo con el presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, no solo se dan entre los líderes territoriales y la dirección. También los propios integrantes de la cúpula socialista han incurrido en contradicciones entre sí, empezando por Sánchez y Ábalos.

El domingo por la noche, justo después de la consulta unilateral sobre la independencia de Cataluña y de las cargas policiales para evitar esa votación, el secretario general de los socialistas pidió a Mariano Rajoy «que abra un proceso de negociación política con el Gobierno catalán». Al día siguiente, Sánchez trasladó directamente este mensaje al jefe del Ejecutivo durante su encuentro en la Moncloa. Allí, según explicó el PSOE en una nota, el jefe de la oposición reclamó a Rajoy «una negociación inmediata» con Puigdemont. Pero 48 horas más tarde, el miércoles, la posición del partido cambió por completo. Tras la última intervención del president, en la que acusó al Rey de «avalar» la liquidación del autogobierno catalán, Ábalos compareció en la sede del partido. En una declaración sin preguntas, dijo que «solo se podría plantear el diálogo» si el president desconvocaba el pleno del Parlament.

¿En qué quedamos? «La posición del PSOE, ahora mismo, es la que expuso Ábalos», explica un miembro de la ejecutiva socialista muy cercano a Sánchez. Según este dirigente, el domingo no estaba claro que el Govern apostase por una DUI. «Algunos sectores nos trasladaron lo contrario», señala. Ahora los socialistas tienen la impresión de que Puigdemont dará ese drástico paso. De ahí el cambio de criterio.

Otras fuentes de la dirección del PSOE, sin embargo, apuntan a otro factor: Felipe VI. En su intervención del martes, el Monarca pidió al Estado que asegure el «orden constitucional» ante la «deslealtad inadmisible» de la Generalitat. No hizo ninguna mención al diálogo. «Eso cambia muchas cosas», explican las mismas fuentes.

Solo que, al mismo tiempo, una parte importante de los máximos responsables del PSOE reconocen en privado que el Rey debería haber «tendido puentes». La valoración oficial, en cambio, se limitó a aplaudir a Felipe VI por su «apelación a la concordia». Sánchez quiere que en la cita del comité de política federal, que tendrá lugar el próximo martes o miércoles, los barones se comprometan a apoyarle y no lanzar mensajes distintos. Poco después se reunirán los más de 200 miembros del comité federal, máximo órgano del PSOE, y de allí saldrá un documento con la posición del partido en esta crisis. Dadas las distintas sensibilidades, su redacción no se prevé sencilla.

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