REPORTAJE

Los ‘free tours’ se defienden

Los operadores turísticos «gratis o libres» alegan tener toda la reglamentación en regla, aunque reconocen que no todos están en esa situación. Nuevas rutas turísticas, principal reclamo

Turistas conversando con guías para contratar sus servicios, ayer en el entorno de la Mezquita.
MIGUEL ÁNGEL SALAS
Luis Delgado

Las altas temperaturas en Córdoba hacen que la afluencia del turismo baje en esta época. Sin embargo, empresas con free tours entre sus servicios, no paran de recibir reservas. En el Arco del Triunfo se encuentran hasta cuatro guías, de tres empresas distintas, y todos ocupados con turistas deseosos de descubrir los encantos que posee Córdoba, a pesar del calor que arrecia por estas fechas. Alberto Berlanga, mánager de Paseando por Europa en Córdoba, se deslinda de la versión de la caída de las visitas del turismo y afirma que en último año los clientes de su empresa aumentaron entre un 10 y un 15%. Su discurso se limita a ceñirse en la legalidad, acorde a la Junta de Andalucía, mientras pide «no generalizar» la situación de aquellos guías que sí realizan competencia desleal. Califican sus acciones como una estrategia de márketing para captar clientes, así como culpabilizan a la Asociación Profesional de Informadores Turísticos (APIT) de centrarse en mostrar la zona de Mezquita, Judería o Alcázar. Otro guía de una empresa distinta lamenta que todos no estén en situación regular, aunque prefiere no hablar sobre la coyuntura.

¿Qué es un ‘free tour’?

Según Miguel Barrón, guía de Paseando por Europa, nace en el norte de Europa a principios de la crisis con el objetivo de dar a conocer al público, que ha perdido capacidad económica, la cultura del país o de países extranjeros. «Con este nuevo concepto se revalorizan nuevos barrios», destaca como diferencia. El precio medio que se da es de 10 euros por persona y la visita dura unas dos horas. «Son visitas accesibles económicamente donde el cliente pone precio al trabajo del guía», comenta el operador. Así, sentencia que «en ningún concepto el trabajo es gratis». Entran en lugares que no haya que pagar, como la ruta de iglesias fernandinas. «Son sitios de entrada libre y mostramos al cliente algo más que lo clásico», dice Miguel. Ante las declaraciones a este periódico de Pedro García, presidente del Imtur, que comentaba que «lucharía contra este problema», desde esta empresa reconocen estar tranquilos. «El intrusismo me parece bien que se controle desde el Ayuntamiento, porque hay otras empresas free tours que no tienen las acreditaciones». No olvidan que ellos también tienen precios cerrados en lugares en los que hay que pagar. Alberto Berlanga, comenta que «competencia no podemos hacer, simplemente es que los precios son más bajos».

Una familia de San Sebastián preguntaba por el horario de salida del tour. Mientras, comentaban «estar encantados» en relación calidad-precio, tras su última experiencia en Granada. Desde la empresa, en ese intento de encontrar aspectos positivos, su director comenta que, de esta forma, «se evita la gentrificación». Sin remedio a la vista, la polémica está servida.

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