Para ti, para mí

El espíritu mozárabe

Antonio Gil

Córdoba resucita el espiritu mozárabe, titulaba con acierto la revista Vida Nueva la celebración del I Congreso Internacional de Cultura Mozárabe en Córdoba del 23 al 26 de noviembre. Como se sabe, los mozárabes fueron aquellos cristianos que, durante la dominación musulmana, mantuvieron íntegra su fe. Sin ellos, la historia de la Iglesia en España es una historia contada a medias. En palabras del obispo de la diócesis, Demetrio Fernández, «ha sido un encuentro muy importante, porque es aquí donde el rito hispano llega a llamarse plenamente mozárabe. Córdoba es el epicentro mozárabe que representa a aquellos cristianos que, bajo la dominación árabe, mantienen íntegra su fe, y eso genera multitud de mártires». Antonio Prieto, canónigo responsable del Foro Osio, señalaba que «el congreso ha sido un intento de conocer más profundamente a los cristianos de origen hispano-visigodo que vivieron bajo el dominio musulmán de Al-Andalus». Ciertamente, el congreso ha sido un éxito, con más de 650 participantes y la intervención académica de los mejores expertos del mundo: historia, antropología, teología, arqueología, literatura, liturgia, arte, música. Sánchez Adalid, sacerdote y escritor, vivió con entusiasmo estas jornadas: «Además de las interesantísimas ponencias, se han explorado otros territorios. Los antiguos cantos litúrgicos, la salmodia y los instrumentos medievales nos hicieron vibrar, meditar y orar. Todo un encuentro con alma». Las reliquias de los santos mártires cordobeses salieron en procesión por el interior de la Mezquita-Catedral, y más tarde, cuando anocheció, por el patio de los naranjos, bajo una media luna inquietante. Cerraban el cortejo los canónigos y seminaristas, el obispo de la diócesis y el arzobispo de Sevilla, tras los cuales iban obispos y representantes de las iglesias de Oriente, entre un gran recogimiento y los acordes de la capilla musical de la Misericordia y un quinteto de viento de la banda de la Esperanza. De nuevo en el interior del templo, los lucernarios, oficios de vísperas y el viejo canto mozárabe. Conocer la historia ayuda a entender el presente.

* Sacerdote y periodista

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