El Ayuntamiento plantea modificar la fecha de la Fiesta del Vino y la Tapa

La Fiesta del Vino y la Tapa se trasladó este año hasta el recinto ferial de la avenida de Las Camachas.
JOSÉ ANTONIO AGUILAR

IRENE TÉLLEZ MONTILLA

Más visitantes y mayor generación de empleo. Estos son los dos aspectos fundamentales que destaca el Ayuntamiento de Montilla de la última edición de la Fiesta del Vino y la Tapa, que se clausuró el pasado 16 de septiembre en el recinto ferial de la avenida de Las Camachas. Por ello, y ante la «capacidad dinamizadora» de este evento, el equipo de gobierno se plantea ahora su «reubicación» dentro del calendario festivo de la ciudad.

«Esta edición ha sido un reto al cambiar de escenario y los ingredientes, ya que se ha incluido el aceite, y debemos hablar positivamente de estos cambios porque ha habido más afluencia de gente, según las estimaciones de los hosteleros», destacó el concejal de Promoción Económica, Innovación y Turismo, Manuel Carmona, quien señaló que, dado el poder atrayente de este evento «por sí mismo», para el próximo año se plantea un posible cambio de fecha «para atraer a nuevos turistas en otra época del año».

En este sentido, el edil destacó que el fin de semana del 14 al 17 de septiembre fue «muy potente» para la promoción económica y turística de la ciudad pues, junto a la Fiesta del Vino y la Tapa, se celebró la Jornada de Puertas Abiertas de Bodegas y Lagares y un viaje de cinco blogueros. «Son grandes apuestas para seguir promocionando nuestros sectores estratégicos como son la hostelería, la gastronomía, el turismo y el vino», añadió Carmona.

En el caso de la Fiesta del Vino y la Tapa, el balance presentado por el responsable de Turismo destaca la generación de empleo registrada de la mano de este evento, con 70 puestos de empleo directos –diez más que en la pasada edición–, además de la promoción de los vinos Montilla-Moriles. En este sentido, Carmona reconoció que si bien es «difícil» determinar el número exacto de visitantes, se vendieron 2.168 copas de vino –frente a las 1.735 de 2016–, y 516 catavinos.

«La copa cada vez es más demandada en detrimento del catavinos, por eso este año se ha buscado un modelo intermedio con respecto a otras ediciones», explicó el concejal que, asimismo, destacó que la feria ha permitido este año conocer las variedades de vino más demandadas –jóvenes y frescos–, lo que permite acercarse a las nuevas tendencias del mercado.

Outbrain