FENÓMENO EN INDONESIA

Un Tinder para polígamos

Una aplicación de móvil en Indonesia permite que los hombres encuentren a sucesivas esposas

La aplicación Ayopoligami está destinada a polígamos en Indonesia
REUTERS

ADRIAN FONCILLAS

Cuatro de cada diez usuarios de Tinder y similares están casados o ennoviados, según un estudio de 2015 de GlobalWebIndex. Una nueva aplicación indonesia para polígamos ha generado sesudos debates sobre los derechos de la mujer o la cohabitación de modernidad y tradición en el país con más musulmanes del mundo pero nadie puede atacar su honestidad: todos los usuarios varones están abiertamente casados.

Esta aventura empresarial también nació de la necesidad. El treintañero Lindu Pranayama advirtió que el mercado desatendía a los que pretenden acumular esposas y se puso a trabajar. Así nació en mayo Ayopoligami, traducible como "practiquemos la poligamia". Cuenta con más de 50.000 descargas y su extensión a las vecinas Malasia y Singapur confirma la demanda.

La aplicación muestra con estética pop a un joven con barbita hipster flanqueado de cuatro esposas con velo y tres niños. El mecanismo es el conocido, con deslizamientos del dedo a izquierda y derecha en función del interés. Pranayama pretende que su aplicación genere una cincuentena de matrimonios anuales aunque comprende que la proporción de 80 % de hombres dificulta el objetivo. "Quiero juntar a hombres y mujeres que deseen formar grandes familias", ha asegurado a la prensa local. La aplicación cuenta con chats donde los usuarios comparten sus experiencias poligámicas o piden consejo a los experimentados.

Poligamia, legal en Indonesia
La poligamia es legal en Indonesia desde 1974. Un hombre puede tener hasta cuatro esposas siempre que las previas firmen un consentimiento escrito, acredite una posición económica suficiente y un tribunal religioso lo apruebe. El papeleo proceloso y exigente explica que muchas poligamias se ejerzan en la semiclandestinidad y sin el exigido "trato justo" a todas las mujeres e hijos. No existen datos oficiales y los estudiosos cifran que un 5 % de los 250 millones de indonesios están en matrimonios polígamos.

Pranayama ya ha experimentado las turbulencias de los inicios. Aquella simple pregunta durante el registro de si el usuario contaba con el permiso de su esposa no detuvo el aluvión de perfiles falsos. Hubo de suspender la aplicación para preparar las nuevas exigencias que ya incluyen acreditar la identidad, el estado civil y el permiso de la esposa.

Críticas de activistas pro-derechos de la mujer
La iniciativa ha espoleado a las organizaciones de derechos de las mujeres. La activista Zakia Tunisa la ha tildado de "triste y traumática" y la ha acusado de estimular la aceptación de la poligamia y de empujar a la mujer hacia ella. Para Indriyati Suparno, otra activista, la poligamia es una "forma de violencia hacia las mujeres". La poligamia también atenta contra el sentido común: la convivencia de una pareja ya es suficientemente árida para sumarle más elementos. Los matrimonios polígamos, recuerdan los expertos, exigen extenuantes negociaciones sobre los lazos emocionales y sexuales que resbalan a menudo hacia los celos y la insatisfacción.

Sus defensores aluden a las menciones en el Corán y al impulso sexual del hombre. La poligamia es más honesta y menos hipócrita que el sexo extramatrimonial y las amantes ocultas, juzgan. La Historia está de su parte porque la monogamia es la excepción en el conjunto de la humanidad.

El centro del debate lo ocupa el creciente fundamentalismo en un país que había practicado tradicionalmente las versiones más suavizadas y respetuosas del Islam y que era un ejemplo de convivencia entre religiones. El extremismo está ganando terreno. Indonesia encarceló recientemente por blasfemias contra el Corán a Ahok, gobernador cristiano de Jakarta, mientras los radicales exigían en las calles su inmediata ejecución.

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