SERES DE BABEL

Tiempo de sufragio

Manuel Gahete

Hasta la literatura es más cabal que la política. Tal como anda todo, cualquier acción humana lo es. Por muy audaces que fueran Madame Bovary o Ana Karenina, su arrojo se arredra ante la tamaña vanidad de algunos que no dudan en burlarse, como chavales alocados, de la justicia; ni dan puntada sin hilo para descreditar al gobierno legítimo. Por muy mesurado y prudente, uno se indigna contemplando el irrisorio espectáculo de la pedantería que visionamos y toleramos al amparo de las leyes. Es una pena que el bovarismo del expresidente catalán no lo haya abocado al suicidio político, como debiera haber acaecido a todas luces, y se siga empeñando infantilmente en ser líder de una idea que lleva a Cataluña al más oscuro desbazadero. Ojalá las elecciones pongan en su lugar a quienes no han traído más que desorden en una comunidad autónoma, crisol de solidaridad y coherencia.

Outbrain