COLECTIVOS VECINALES

El movimiento ciudadano exige que la calle no sea el almacén de los veladores

Apoya que las nuevas normas se apliquen con «flexibilidad» pero siendo «estrictos» en el casco. Reclama beneficiar en la tasa a los que limiten la cifra de mesas y sillas en cantidad y en horarios

Veladores ubicados en la plaza de La Corredera, en una imagen de archivo.
Isabel Leña

El movimiento ciudadano no quiere que la calle sea el almacén de los veladores. Ese es uno de los puntos recogidos en las conclusiones que el Consejo del Movimiento Ciudadano (CMC) ha elaborado después de la sesión plenaria que mantuvo el martes y que adelantó este periódico. El CMC ha redactado un documento que plasma los cinco puntos de acuerdo y en uno de ellos recoge el decálogo de propuestas que hace a los nuevos criterios que ha elaborado Urbanismo para completar la ordenanza de veladores. Tal y como ha indicado el presidente del CMC, Juan Andrés de Gracia, el colectivo, que es el máximo órgano de participación, planteará estas propuestas en la próxima mesa de veladores, grupo de trabajo creado por el Ayuntamiento para abordar la problemática.

«Que la calle no se convierta en una extensión del negocio, ni en un almacén del mismo» y que no se permita «el cierre total de las terrazas, ni la disposición de elementos mobiliarios no autorizados», es otra de las propuestas que recoge el CMC en su escrito. Los colectivos vecinales llevan tiempo criticando la proliferación de toldos cerrados y de elementos que se quedan en la calle sin recoger cuando, a partir de las dos de la mañana, la vía pública debería quedar despejada.

Otra de las demandas es que los criterios fijados por Urbanismo (cuyo presidente, Pedro García, dijo el fin de semana pasado que se abordarán en la mesa de veladores y que se pondrán en marcha los que salgan adelante por consenso) se apliquen «con la flexibilidad necesaria a las características de los distintos barrios», aunque, eso sí, «siendo más estrictos en la zona del casco» histórico. Para el resto de las zonas, el CMC propone llegar al «acuerdo social».

Entre las propuestas llama la atención una demanda planteada en más de una reunión de la mesa de veladores y que hasta ahora no se ha llevado a la práctica, que es «favorecer en la aplicación de la tasa a quien limite su número de veladores» tanto en «cantidad» como «en horario».

Hay dos espacios, las zonas ajardinadas y las plazas de estacionamiento, que el CMC quiere que se ordenen. En realidad, lo que el CMC pide es que «se regule la excepcionalidad del uso de las zonas de estacionamiento, donde no haya otra opción» y se produzca «consenso vecinal». Lo mismo quiere para la zonas terrizas y ajardinadas, es decir, que solo se utilicen con carácter excepcional y cuando no haya más remedio porque el local no pueda colocar sus veladores en otro espacio. La ocupación de zonas terrizas y ajardinadas está condicionada además a su mantenimiento por parte del negocio que las utilice.

Otra de las demandas que irán a la próxima mesa de veladores es que exista «una relación entre la fachada, el aforo, la densidad de tránsito peatonal y la extensión de la vía pública para decidir los metros a ocupar», eso sí, «sin poner límite numérico a los veladores» que se van a colocar.

En cuanto al espacio, el criterio que mantiene el CMC es que una mesa y cuatro sillas ocupa cinco metros, o lo que es lo mismo, 2,20 metros por lado, y no menos. Ese planteamiento es el que defiende en el escrito presentado a Urbanismo durante el periodo de alegaciones de las nuevas normas. También pide que «el mínimo de 1,80 metros a la fachada no sea utilizado como criterio general» sino como «el mínimo para zonas estrechas».

Por otro lado, el lunes se producirá en CECO una nueva reunión del sector de la hostelería. El presidente de CECO, Antonio Díaz, apeló ayer al diálogo y aseguró que espera que sea «productiva». Esa reunión se produce después de la celebrada el miércoles en la plaza de toros, en la que los hosteleros intentaron acercar posturas.

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