los EMBALSES cordobeses están al 28% de su capacidad

La falta de lluvia obliga a desembalsar en noviembre para ayudar al campo

Las precipitaciones han aportado un 67% menos de agua a los pantanos respecto a la media anual. La CHG afirma que hay reservas para el consumo humano, a pesar de la difícil situación del riego

Una familia pasea junto a una parte del cauce del Guadalquivir que se encuentra seca, ayer.
MANUEL MURILLO
Pilar Cobos

La falta de lluvia condujo ayer a la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir a autorizar desembalses puntuales de agua, de en torno a 5 hectómetros cúbicos, para atender las demandas de los cultivos de regadío, una medida que se pondrá en marcha el próximo fin de semana.

Esta decisión fue aprobada en el pleno de la Comisión de Desembalses celebrado en Sevilla, en el que participan los usuarios. El Ministerio de Agricultura informó de que atenderá las necesidades del olivar, otros cultivos arbóreos como el naranjo y las hortícolas como el ajo, tres producciones con una presencia destacada en Córdoba. De este modo, señaló que, a pesar de la escasez de recursos en la cuenca (que se encuentra al 31% de su capacidad) se atenderá las solicitudes de numerosos regantes «para que puedan realizar un riego que se considera de gran importancia para determinados cultivos en estas fechas».

La sequía ha motivado que los embalses cordobeses estén al 28% de su capacidad, casi veinte puntos menos que hace un año y muy lejos de los niveles anotados en octubre del 2013, cuando se encontraban al 84%. Así, el jefe de la CHG en Córdoba, Pedro Escribano, destacó que en el encuentro de ayer también se revisó el balance del año hidrológico 2016-17, que ha registrado una media de precipitaciones en torno a un 14% inferior a la histórica. De otro lado, subrayó que la aportación a los pantanos se ha encontrado un 67% por debajo de la media, lo que, según matizó, se debe a la forma de llover. Escribano hizo hincapié en que «hay suficiente disponibilidad de recursos» para el abastecimiento humano, a pesar de que «en riego estamos metiéndonos en situación de alerta».

En este sentido, la CHG realizó una proyección de cuáles podrían ser las dotaciones para los regantes en función de las lluvias que se reciban en los próximos meses, detallando que serían de 1.000 metros cúbicos por hectárea ante un año muy seco; 2.000 metros cúbicos si es seco; 4.000 metros cúbicos si es medio y 6.000 metros cúbicos con un año húmedo. La dotación media aprobada en la última campaña fue de unos 4.800 metros cúbicos.

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