COMIENZAN LOS DESEMBALSES PARA AYUDAR AL REGADÍO

Los agricultores alertan de que el campo cordobés no podrá producir si no llueve

Las precipitaciones dejan 30,7 litros, una cuarta parte de lo que sería necesario según UPA. Asaja alude a una «gran preocupación» y COAG destaca la importante necesidad de agua

Un cultivo de naranjos, en el municipio de Palma del Río.
ELISA MANZANO
Pilar Cobos

Las escasas lluvias registradas en los dos últimos días han dejado algo de esperanza entre los agricultores y ganaderos cordobeses, que confían en que puedan representar un cambio de tendencia respecto a la sequía registrada hasta el momento. El presidente de la asociación agraria Asaja, Ignacio Fernández de Mesa, destaca que en el sector existe una «gran preocupación» y afirma que «si no llueve, el campo cordobés no será capaz de producir cereales, oleaginosas, aceitunas ni nada».

En este sentido, preguntado por las precipitaciones, expresa el deseo de que «ojalá que esto suponga la ruptura de la inercia de la falta de lluvia» y apunta que, para comenzar a normalizar la situación, habría que recibir en torno a 400 litros de agua desde ahora hasta enero, pero ni en ese caso se lograría cubrir la sequía. En contraste con esta necesidad, la estación de la Agencia Estatal de Meteorología de Córdoba Aeropuerto ha registrado en los dos últimos días solo 30,7 litros, lo que se traduce en que desde el inicio del año agrícola (el pasado 1 de septiembre) las precipitaciones han dejado 61,6 litros por metro cuadrado. Hace unos días, la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir también informó de que en el último año hidrológico la aportación a los pantanos ha sido un 67% más baja que la media histórica.

En línea con estos datos, el presidente de Asaja subraya que «el único efecto importante» de las últimas lluvias es que han refrescado el arbolado, pero estos litros «no permiten que el agua profundice en el suelo y los embalses tampoco van a tomar agua».

El secretario general de UPA en Córdoba y Andalucía, Miguel Cobos, confirma que, pese al agua recibida, la cuenca del Guadalquivir ha iniciado este fin de semana los desembalses puntuales aprobados recientemente por la CHG para paliar la situación del regadío, lo que beneficiará a los ajos, las cebollas, los cítricos y el olivar. En su opinión, en la actualidad «harían falta 120 litros de agua» repartidos en varios días. Los 30,7 litros recogidos en Córdoba supondrían, por tanto, solo una cuarta parte.

El secretario general de UPA destaca que en secano y en regadío los frutos se están quedando pequeños (cítricos y aceitunas), mientras que las siembras de cereales se están realizando en seco, lo que podría dificultar que lleguen a nacer, y tiene que crecer la hierba para alimentar al ganado. En su caso, alude a la previsión de la llegada de nuevas lluvias a mediados de este mes para mejorar la situación.

De otro lado, la secretaria provincial de COAG, Carmen Quintero, señala que, «en estos momentos, el agua es muy necesaria para el olivar y para las hortícolas, que se han sembrado en las últimas semanas, y la lluvia era crucial para que crezcan sin ningún problema».

AEMET/ Las previsiones de la Aemet indican, sin embargo, que las probabilidades de precipitación desaparecen en Córdoba desde hoy hasta el próximo jueves, cuando serán de un escaso 5%. Esta ausencia de lluvia irá acompañada de un descenso de las temperaturas, porque las máximas más bajas serán de 19 grados centígrados mañana y el jueves, en línea con el valor normal para noviembre, y las mínimas alcanzarán los 6 grados el martes y el miércoles, por debajo de los 7,8 grados que la Aemet considera como dato habitual para este mes.

En el día de ayer, la temperatura máxima anotada en la estación de Córdoba Aeropuerto fue de 19,9 grados centígrados a las 15.30 horas y la mínima fue de 13,6 grados centígrados a las 2.30 horas.

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