CONCURSO DE AGRUPACIONES

La noche de los cuchillos largos

La última semifinal y penúltima función del concurso estuvo marcada por la calma tensa previa al fallo del jurado, algo que no se refleja en una fría entrada

Francisco Gaitán

El de ayer no era un lunes cualquiera, al menos en el mundo del Carnaval. Las siete agrupaciones de la última semifinal fueron los aperitivos al plato principal: el veredicto del jurado que contenía las agrupaciones de la final de este viernes.

Antes, la función comenzó con la chirigota de Pozoblanco Una chirigota clásica. La agrupación del Benítez quiso reivindicar en su primer pasodoble el papel de la cantera en esta fiesta, mientras que el segundo quiso recordar las “miserias” de la provincia cordobesa, algo que no debe quedarse en una simple “letrita muy bonita”. Sus dos cuplés fueron encadenados, pero con distinto remate, sobre los locutores de radio en este carnaval a raíz de la descripción de su tipo. Siempre con sorna, la agrupación quiso hacer reír con los comentarios sobre dichos locutores, pues éstos dijeron que en su forillo se veía el Olimpo cuando se veía el Partenón. Su primer cuplé tuvo como chiste final que la empresa encargada de las obras del Gran Teatro es la misma que la de El Arcángel, mientras que en su segundo describió la locura de las fans en el concierto de Manuel Carrasco, que le dedicó “una bulería y dice que es un fandango”, por eso “creo que los periodistas eran los mismos que los locutores de radio del carnaval”. Las cuartetas de su popurrí también tuvieron golpes simpáticos.

Chirigota 'Una chirigota clásica'

La primera comparsa de la noche llegó desde Belmez. Los charlatanes tuvo su visión del acoso escolar desde la óptica de un niño que le dice a sus compañeros, que “ya no habrá risas ni cómplices miradas” ni “os regocijaréis con mi llanto”, pues “me marcho de este colegio camino del cielo”.  Su segundo pasodoble fue una carta de amor hacia Córdoba. Redondearon su actuación con un popurrí en el que mostraron todo tipo de charlatanes.

Comparsa 'Los charlatanes'

La tercera agrupación de la noche fue la chirigota cordobesa Los pole position. Su primer pasodoble relató el amor de un padre divorciado a su hijo, un padre que “siempre te ayudará en lo que haga falta y te quiere a rabiar”. En su segundo recordaron el aniversario del 4 de diciembre y tras 40 años, Andalucía sigue “hundida” y “se siguen riendo de nosotros”. Aunque, “cuando esta tierra le eche cojones se os acabará el chollo”. Su segundo cuplé, con remate sexual, contó su alternativa a las escuelas de idiomas: ligarse a una extranjera.

Chirigota 'Los pole position'

El ecuador de la función corrió a cargo de la comparsa de Aguilar de la Frontera Una comparsa de diario. Su tanda de pasodobles tuvo un fuerte componente emotivo. El primero contenía una sensible letra sobre la situación que tiene un padre al contarle a su hijo la pérdida de su abuelo, un “ángel que siempre te verá sonriente”. Su segundo reivindicó el papel de la segunda voz profunda de la comparsa. Su popurrí completó un repertorio que tanto musical como vocalmente fue muy completo.

La función prosiguió con la chirigota de Lopera Los que tienen mucho cuento. La agrupación jiennense tuvo una actuación marcada por sus voces finitas, propias de la juventud que derrocha esta chirigota. En cuanto a su repertorio, los componentes de este grupo interpretaron en su primer pasodoble una carta de amor hacia sus madres. En cambio, en el segundo no quisieron tocar a Cataluña, pero “me lo están poniendo a huevo”. No quisieron perder el tiempo con el Govern, aunque sí le mandaron un mensaje al pueblo catalán, pues “hay que tener en cuenta la opinión de todos los españoles”. La segunda parte de su repertorio estuvo muy animada.

Chirigota 'Los que tienen mucho cuento'

En el tramo final de la última semifinal, hubo un cambio en el guión pues la comparsa de Puente Genil tuvo problemas para llegar a Córdoba e intercambió su puesto con la chirigota del Chache Odio las teles de plasma. Así, las gitanas y el legionario se subieron antes de lo previsto al televisor para interpretar su repertorio. Esta agrupación lanzó su dura crítica hacia el estado de Córdoba, una ciudad “que tiene más parados, que vive del ayer”. Por ello, este grupo reivindicó una “ciudad industrial de la que nuestros hijos mañana puedan alzar al frente y decir orgullosos que son cordobeses”. Su segundo pasodoble cuenta la historia que ven, desde su televisor, de una mujer que muestra su pena al ver un cuadro de su difunto marido. Una letra muy sensible y emotiva. Tras dos simpáticos cuplés y un estribillo corto y directo, su popurrí presentó numerosos golpes de humor reconocidos por el respetable.

Comparsa 'La corte'

Finalmente, la última actuación de estas semifinales correspondería a la comparsa de Puente Genil La corte. Desde el mundo de las tinieblas, estos príncipes del mal visitaron por segunda vez Córdoba para embaucar a los poquitos aficionados que aguantaron hasta el final. Su tanda de pasodobles tuvo un claro componente crítico. El primero trató sobre un tema inédito hasta entonces como fue los numerosos atropellos a ciclistas que se produjeron el año pasado. “Un pasodoble que si llega al que ha apagado una vida, habrá merecido la pena. El segundo ofreció una comparativa entre un obrero que no llega a fin de mes con un cacique que “si este año no tiene cosecha, cuenta con las subvenciones de la Junta y Europa”. Ambos “desean que llegan septiembre”, sobre todo la clase gobernante pues “la gente pobre sigue votando al mismo partido, al mismo gobierno”. Su popurrí sobre su visión del bien y el mal cerró las cortinas a la espera del esperado veredicto del jurado.

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